miércoles, 18 de mayo de 2011

Nunca tengo lo suficiente.


pienso todos los días en ti, aunque seas mi demonio
que merodea en mi oído susurrando para que me dañe
y soy un adicto porque nunca tengo lo suficiente,
me faltarían solsticios para desbordar lo que siento.

Lo siento cada día y noche, su sonrisa, sus ojos,
mejillas, nunca tengo lo suficiente, no tengo el garbo
para decirle a él que el sentimiento que guardo
desborda por mis poros y el es tan distraído siempre.

Niña, no puedo alejarte y sé que no deseas nada mío
y mis sentimientos son infantiles e inmaduros para ti
que fallo y vuelvo a fallar a medida que te recuerdo
soy un adicto a tu sonrisa que resplandece en mi vida
y si pudiera tocarte en sueños, el amor no lo lloraría.

¿Por qué piensas que te odio? que te estoy rechazando
nunca tengo lo suficiente de mi, para entregarme
darme hacia ti por completo, amor soy una adicta...
hacia lo que dices y narras suavemente en mis oídos
es como que tú y yo hubiéremos elegido el mismo camino.

Pero que estamos destinados a pasar por penurias...
parece, que debemos pelear para afirmar lo que somos
reavivar heridas que suponía cerradas en lo nuestro
niño, no deseo más asomar los malos recuerdos y penas...
porque tú fuiste quien sanó mis ojos llenos de tristeza.

Soy un adicto a recordarte en mis asperezas y lamentos,
adicto al pensarte para que me des las fuerzas de seguir
sé que en algún minuto estarás orgulloso por quien soy
y aunque crea no tenerlo todo, lo tengo cuando te oigo
lo mantengo cuando te sueño y lo vivo cuando me despierto

No hay comentarios:

Publicar un comentario