martes, 28 de febrero de 2017

Nana de buenas noches



Entre las sombras, detrás de las cortinas
se asoma una tenebrosa figura
acostada en la cama, me llama la atención
con miedo, pero aún no me muevo.

quiere saber que es lo que veo
seduciendo, inescrupulosa,
sabe que no gritaré, sabe que callaré
le excita cada uno de mis movimientos

Quiere verme caer, sucumbir en el vacío
las sabanas se convierten en ataduras
estrujan mi cuerpo hasta hacerlo sangrar
la figura desde la esquina de la habitación,

la figura sonríe, mojándose los labios rojos
se transforma, en un ave, un animal, un monstruo
solamente se que la cubre el manto de la noche
y que sus ojos arden con el apetito de tocarme

se aproxima, lame mis ojos con su lengua
yo petrificada, me abraza desde la espalda
dice que no me mueva, las luces no se prenderán
el mañana es lejano en este momento mortal

mi voz gime, de dolor o de placer, no lo sé
mas, esa figura oscura sabe lo que puede hacer
porque no solo me ha rodeado en esta noche
y tampoco será la última vez que lo haga

Aunque la trate de alejar, mi interior la reclama
y me siento como un niño, cada vez que araña
cuando sus dedos tocan mis labios y sangran
cuando me asfixia con la almohada y grita;
¡Tú eres mía!; Sentirás como cuando tenias doce

Cuando finaliza se levanta, no deja de mirarme
no dice nada, no veo nada, solamente la sangre,
la que brilla desde sus dientes y sus labios
sonríe, pero no se va, queda detrás de la ventana.

Esperando, que caiga la noche, desde las sombras
a que se le habrá el apetito nuevamente
no temas mi niña; mañana será aún mejor
todos los días que quieras puedo hacerlo, amor.