martes, 17 de enero de 2012

Tomando Las Secuencias


Tomando todas las secuencias, haciendo control de las radios, que la izquierda, que la derecha, estos hijos de puta saben a que vender su producto, transformándolos en títeres, maniquíes desarmables, convertirán el plomo en oro e influyen mediante lo extasiado que se puede comprar para así el cerebro labrar.
Que son las mismas burdas mismas historias, las escucho desde mis veinte, que estos mataron, que estos ni hicieron nada, sólo veo las mismas corbatas, los mismos ternos, distintas caras, pero si debes elegir en un pastel, ¿Qué mitad elegirías?
Los mismos que cargan cruces, siervos de Dios, son intocables, incluso penalmente lo son, un pedófilo con sotana, que viola niños hace quince años, ¿no es lo mismo que uno sin sotana en un pueblo pequeño? Ah no cierto unos son pedófilos y otros sicópatas, elija usted a cuál llaman así y porque.
Ahora sin control, nosotros no debemos soportar, las justificaciones, hablando en nombre de lo que es verdadero o es justo, somos iguales, mitómanos empedernidos, ¿Quienes son ustedes para decirme que debo hacer?
Quieran creerlo o no quieran creerlo, la verdad tampoco se halla en el centro, que es lo mismo, pero deciden su lado cuando ellos quieren parecerlo, mejor matemos a los distintos, ¿pero que hicieron?, eso es contra los derechos humanos, si es fácil parecerlo, mas eres el mismo hijo de puta con el mismo papel envuelto.

No busques respuestas en un televisor, en los partidos, en las propagandas, no soy quién para decir en quien debes creer, pero busca la verdad en ideales, soñar es gratis, creen en sueños igual, la realidad es dura, pero se puede combatir sabiendo que al final todo va salir bien y sino al carajo aún así amo mi país.

martes, 3 de enero de 2012

Elisa


La última vez que te vi Elisa caminabas, distraída por el ruido de las calles, trate decirte hola, pero seguiste tus pasos en frente.

Te seguí Elisa, bastante tiempo atrás no podía vivir sin ti y éste era el momento para volver a vivir como alguna vez lo hice.

Elisa no quiero que me digas un te amo, tampoco quiero llevarte a casa conmigo, Elisa sólo quiero ver tu sonrisa como antes.

La última vez que te vi ibas caminando, no demostrabas interés en voltear y encontrarte conmigo, ibas muy rápido.

De repente miras hacia una tienda, vestidos blancos ahí dentro, te detienes y observas con detenimiento, en la distancia observo con incertidumbre llamando a mis pensamientos.

 Me volteo, entendí bien lo que ocurría, Elisa han pasado años desde que te vi no puedo pedirte las cosas como antes.

No quiero una plática extensa, ni llevarte a mi casa o decirte mi amor, mi princesa de nuevo,
Elisa quiero ver tu sonrisa como antes

 El viento golpea mi cara, sintiendo cada roce, un dedo toca mi espalda, lentamente volteo a ver que me está llamando…

Sentados, no recuerdo bien que te decía, pero tú dijiste que no podías vivir sin mí, gente de testigo, debíamos salir de ahí…

Una puerta abierta, al lugar donde siempre nos encontrábamos, Elisa te hice cerrar los ojos, por primera vez no besamos.

Frente tuyo como aquella vez, tus ojos grandes y verdes llenándome, Elisa sonreías como acostumbrabas hacerlo.

Reí, la situación era extraña, tu sentada yo de pie, te pregunte si querías estar conmigo, y a partir del primer beso, partimos.

Intento articular palabras, lo sabes, “no hay nada que decir” me dices, “yo también te he extrañado”.

El vestido blanco, pienso contrariado, “Mi prima se casa, y debo planear su matrimonio, sonara raro, pero, ¿quieres ir conmigo?...

Elisa la razón por la cual ahora yo estoy aquí parado, es por lo que ocurrió cuando niños y cuando después nos reencontramos y ahora tú vas caminando, pero vestida de blanco.