lunes, 30 de mayo de 2011


Se detuvo su palpitar...
al ver sus ojos de oro cerca de él
sus labios rojos que se aproximaban.

Me habías mentido tantas veces antes
y nunca dije que haría esto de nuevo
no quiero gritar tanto y despertar sólo.

Al momento que cierra sus ojos
rememora como si hubiese pasado ayer...
cuanto la amó y deseó darse por ella

Me arropabas cuando vivía en sueños
sólo deseo que no rompas mi corazón
porque el mío no nace de piedras como tú

El cielo se torna rojo, poco a poco
las comisuras de tus labios me engañan
soy débil por amarte todavía tanto.

Ella estaba al borde unos milímetros más
el cuerpo de él paralizado, ojos cerrados
sus manos tomando la cintura de ella

No quiero volver a ser esclavo de ti
porque hay alguien que me espera en algún lugar
sea quien sea ella si sé quien es o no

tengo fe que ella no me dañara como tú
y podré hacerla feliz, no tendrá miedo a los dos
a ocultar lo nuestro por miedos banales.

El se alejo de ella, la soltó rápidamente
sabía caería en el mismo juego que ella quería
y en la oscuridad de la noche el se fue para no volver

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