Caminamos, es nuestra fiesta, vamos hacia fuera, vestido corto floreado y una corona hecha de flores en tu cabeza, luces de discoteca dentro, me dices bailemos y yo tal vez no soy el mejor haciéndolo.
Te estrechas en mi pecho, miras hacia un lado, adentro sólo siluetas, sonrisas que brillan con las luces fluorescentes, es nuestro momento, es el ambiente que deseábamos.
Transcurre todo en cámara lenta, la fiesta, el calor del lugar, los pasos de baile y nosotros dos fuera, esperando la luz del sol, que aparece aproximadamente a las siete de la mañana, esperamos con fervor.
El viento de a poco golpea, todavía no levantas tu mirada, " el sol se esta levantando", miras y es cuando te robo tus labios para apropiarlos con los míos.
Adentro la fiesta, son como astros y se siente el vuelo psicodelia, quizás esta fiesta sea única en este planeta y la gente dentro aún no lo sepa, pero pronto dejaremos nuestras cosas y cabezas.
Entramos tomados de la mano, después de haberme engañado con ver el amanecer, he ganado, estar juntos como lo soñábamos, la fiesta, la playa fuera, que nunca acabe lo que pasamos.
En la arena, ella, él, revolcándose, amándose, sin siquiera saber quienes es uno, quien es el otro, las luces giran en sus mentes, no recuerdan como entraron, salieron y cayeron en la arena.
En la pista niñas bailando, te ha visto, se acerca a ti, sigues bailando con tus amigas sin dar importancia, ella al lado tuyo moviendo sus caderas, fijando tus ojos para contactar con los tuyos, te sientes atraída a ella, le pones tus uñas en sus ropas y de a poco caen como vacíos, en cosmos, en una fiesta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario