miércoles, 9 de febrero de 2011

Frente Tuyo

No quiero seguir con mi lengua mordida
deteniendo la voz que grita por dentro.

No quiero una batalla incontenible
pero sí una alma que por favor me libre.

Mas como hacer una palabra mía infinita
para que la puedas oír todos los días.

Yo sé que haces siempre oídos sordos
para engañarte de lo que por ti siento.

Pero no puedo detenerme en este momento
aunque sé que no estoy en lo correcto.

Y es cierto nuestra amistad va abordo
y lo construido quedará cual arcilla.

Mi aliento se congela, un viento helado
y el corazón combate contra la razón.

Sólo perdóname por lo que vives ahora
tal vez tú me salvaste después de todo.

...Tendiste una mano donde mi alma mora
La tomaste y ahora es tuya y nada más.

Tú, tu corazón no está aún gélido
y tengo seguridad en ser todavía tu amor.

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