sábado, 3 de octubre de 2009

Papel De Bolsillo


El no vio esa mano despiadada que vino relampagueante en su contra, sus labios cerraron, como una ostra, en un instante su realidad era un agujero de pesadillas desorbitadas
Sentía como trajinaba hasta la ultimas parte de sus huesos y los convertía en arcilla
Arrancó con el ultimo de sus esfuerzos un pequeño trozo de papel del piso
“He aquí un hombre que al día de su muerte desea ver hacia el pacifico”

En la casa del susodicho estaba allí el antisocial con un pañuelo entre sus manos
Buscaba a la mujer de este para acabar su apetito por la sangre, ¿dónde estaba?
Allí la vio posada meciéndose hacia delante y hacia atrás, hacia atrás y adelante
Entonces tal como lo hizo con el hombre vestido de ropa elegante y refinada
Tomó su pañuelo del bolsillo y le colocó la formula exacta de la droga dicha
“He aquí una mujer que al día de su muerte, dejo sin vida al traidor amante”

Al buscar los tipos dijes de las lupas y pipas baratas algún tipo de indicio
Declararon que ella la damisela de la mecedora que iba a adelante y atrás
Ahogó a su amante bien vestido, refinado con buen olfato para los negocios
Por el hecho de haberse aventurado con una de sus muchas compañeras de trabajo
La mujer era conocida por ser una víbora, una obsesionada por las buenas costumbre
El asesino convencido de ser un crimen perfecto logró hacer su plan maestro con gran éxito

No hay comentarios:

Publicar un comentario